Saltar al contenido

Tesla registra accidentes en sus robotaxis bajo la gestión de teleoperadores remotos

· Robótica, Tecnología

La compañía Tesla ha admitido públicamente que sus vehículos robotaxi sufrieron al menos dos accidentes mientras eran operados a distancia por teleoperadores. La información fue revelada tras la reciente desclasificación de documentos por parte de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos. Los incidentes ocurrieron en la ciudad de Austin, Texas, entre julio de 2025 y enero de 2026, y en ninguno de los casos se trasladaban pasajeros, ya que en el interior de los vehículos únicamente se encontraban monitores de seguridad de la empresa.

Detalles de los incidentes reportados en Austin

La primera colisión documentada bajo la modalidad de control remoto aconteció en julio de 2025, un periodo breve después de que la red de robotaxis iniciara sus operaciones en Austin. De acuerdo con los registros, el sistema de conducción automática (ADS) del vehículo no logró reanudar la marcha tras detenerse en una calle. Ante este bloqueo, el monitor de seguridad a bordo solicitó asistencia remota. El teleoperador asignado asumió el control del automóvil, incrementó la velocidad y realizó un giro hacia la izquierda; sin embargo, el vehículo subió a la acera e impactó contra una cerca metálica. El reporte detalla que el hecho ocurrió a baja velocidad y no causó lesiones.

El segundo percance ocurrió en enero de 2026 bajo una dinámica similar. El sistema ADS se encontraba conduciendo en línea recta cuando el monitor de seguridad solicitó apoyo para la navegación. Tras detener el coche, el teleoperador tomó el mando a distancia y avanzó, colisionando contra una barricada temporal de una zona de obras. La velocidad registrada en el momento del impacto fue de aproximadamente 14 kilómetros por hora (9 mph), lo que ocasionó daños materiales en el guardabarros y en la llanta delantera izquierda.

Fin del secretismo en los datos de la flota

Tesla había mantenido bajo reserva las descripciones específicas de los accidentes relacionados con su flota de robotaxis, argumentando que estos datos formaban parte de la información confidencial de la empresa. No obstante, la postura cambió debido a la intervención de la NHTSA, organismo que publicó una versión sin censura de los datos acumulados. Esta apertura permitió conocer la narrativa completa de los 17 accidentes registrados por la firma automotriz desde la puesta en marcha de su red de transporte autónomo el año pasado.

A diferencia de competidores directos en el sector de vehículos autónomos, como Waymo o Zoox, que operan a una escala mayor, la firma dirigida por Elon Musk se había mostrado reticente a difundir los pormenores de sus colisiones en la vía pública hasta la publicación de estos informes federales.

Protocolos y límites de la teleoperación remota

Los documentos oficiales desclasificados detallan las circunstancias específicas en las que se permite la intervención remota de los vehículos. Tesla utiliza la teleoperación únicamente en escenarios donde el automóvil requiere ser desplazado a velocidades reducidas, con el objetivo primordial de evitar bloqueos en la vía pública y disminuir la necesidad de asistencia presencial de técnicos o de los servicios de emergencia.

Ante las autoridades legislativas, Tesla expuso que mantiene una restricción estricta en el software de control que limita la velocidad de los vehículos operados a distancia a menos de 16 kilómetros por hora (10 mph) para mitigar los riesgos asociados a la conducción remota.

Otras incidencias detectadas en los informes de la NHTSA

El análisis de los 17 informes publicados revela que el origen de la mayoría de los percances de la flota no se debió a maniobras erróneas de los robotaxis de Tesla, sino a que otros conductores impactaron contra ellos en la vía pública. Pese a esto, se identificaron fallos concretos en el funcionamiento del sistema:

  • Maniobras erróneas: Al menos dos incidentes involucraron fallos de cálculo de los robotaxis, terminando en impactos contra los espejos retrovisores de otros vehículos.
  • Incidentes en estacionamientos y calles: En septiembre de 2025, un robotaxi realizó un giro a la izquierda en dirección a un estacionamiento y chocó contra una cadena metálica. Ese mismo mes, el sistema ADS no logró esquivar a un perro que cruzaba la vía, aunque el animal resultó ileso.

Recientemente, la agencia federal estadounidense dio por concluida una investigación en torno a la tendencia del software de conducción autónoma de Tesla a colisionar de manera esporádica contra elementos fijos en estacionamientos, tales como bolardos, cadenas y portones. Esta problemática técnica no ha sido exclusiva de Tesla; la flota de vehículos autónomos de Waymo enfrentó incidencias similares, lo que derivó en una llamada oficial a revisión de sus unidades durante el año 2025.